• Visita los viñedos y Bodegas Viyuela

    En Bodegas Viyuela no solo tratamos de que sea una visita más, sino que recuerden nuestras bodegas como un lugar donde relajarse en un entorno privilegiado.

    Entre los sitios que los visitantes pueden recorrer están las naves de elaboración, embotellado, barricas y dormitorio de botellas. Cada sala cuenta con un amplio espacio para caminar con tranquilidad y disfrutes del proceso que experimenta el producto en cada fase.

    En cada visita se explica como cuidamos los detalles del proceso de elaboración para crear unas condiciones inmejorables que determinarán la máxima calidad en nuestros vinos. El bodeguero se ocupa de explicar el funcionamiento de cada máquina a los visitantes y les muestra los almacenes de barrica y de botellas, recalcando las innovaciones técnicas en la elaboración y la limpieza en procesos.

     

    La bodega, además tiene zonas destinadas para acoger al cliente, como la zona de cata y restauración.

    La bodega  no solo cuenta con la maquinaria necesaria para la elaboración del vino, tales como la tolva, máquina de etiquetado, etc, sino que también tiene una zona de ocio. Es decir, a parte de las instalaciones básicas de cualquier bodega tiene zonas destinadas para acoger al cliente.
    Además, la planta baja consta de un salón de exposición y venta. Y en la primera planta está el salón, de más de 60 metros cuadrados, decorado de forma rustica y artesanal, donde se pueden realizar eventos privados.
    Para obtener más información o conocer la disponibilidad, póngase en contacto con nuestro personal.

     

     

    Horario de visita:

    • Lunes a Viernes 09:00-17:00h
    • Fin de semana: Mediante cita previa.
  • Los viñedos de las Bodegas Viyuela

    El vino en estas tierras tiene dos pilares que lo hicieron posible y necesario. Las laderas de la Cuesta Manvirgo, la meseta más alta de la Ribera del Duero, que permitieron unos vinos frutosos sobre tierras bien soleadas. Y El otro pilar fue la necesidad creada por la ubicación de un monasterio benedictino, allá en el año 947. Los monjes siempre necesitaron y supieron de vinos. Situados en el corazón de la Ribera del Duero, elaboran vinos marcados con el excepcional carácter del clima, la tierra y sus gentes. Los viñedos se encuentran ubicados sobre las mejores parcelas de terreno, donde junto a un continuo y esmerado cuidado, la uva alcanza una excelente maduración que determinará la calidad de sus vinos.

     

    Su ubicación en un entorno tradicional cuyo paisaje del verano entremezcla el verdor de los viñedos y las torres de los pueblos castellanos. Es un enclave único dentro de la Ribera del Duero, donde la climatología extrema de su tierra hacen madurar los frutos en perfecto equilibrio. Se trata de terrenos sueltos, con gran contenido en caliza, y compuestos por capas arcillosas. Partiendo de un clima adecuado, el factor clave es el suelo, que ofrece una composición y condiciones difíciles de igualar en la Ribera del Duero, y que caracterizan el cultivo de la vid y marcan el paisaje, la personalidad de sus gentes y el carácter de sus vinos.